El Caja Laboral tiene en su agenda a todos los pívots importantes que hay en el mercado. Marics, Javtokas, Macvan, Schorchanitis… incluso se ha hablado de Fesenko, pero la marcha del jugador de Utah es casi imposible. El problema es que sustituir a Splitter es muy difícil por el peso que deja su recuerdo. Así que se ha decantado por Esteban Batista, un jugador válido en defensa y en ataque, por el que ya se interesó la pasada primavera. Pero la negociación no se ha iniciado en serio hasta las últimas semanas y estaría ya en su recta final.
El equipo baskonista tendría que abonar una cifra superior al medio millón de euros en concepto de traspaso a su actual club, el Fuenlabrada, que necesita realizar la operación ya que ese dinero es vital para completar el presupuesto. Se confía en que llegue pronto un patrocinador, pero no aportará una cifra extraordinaria así que la venta del jugador uruguayo en clave en las cuentas de los fuenlabreños